¿Por qué mi aspiradora huele mal?

¿Has notado un olor extraño procedente de tu aspiradora? A todos nos ha pasado y nuestra prioridad ante esta situación es deshacernos de él lo antes posible. Aunque las aspiradoras son electrodomésticos relativamente simples mecánicamente, necesitan cierto mantenimiento periódico para mantenerse en plena forma. Si no se limpian con regularidad, la suciedad se acumula, produciendo un desagradable olor durante su uso. Por suerte, esta situación es completamente reversible.

¿De dónde proviene el mal olor?

Para eliminar y prevenir el mal olor, es fundamental entender de dónde viene. Aquí están los principales causantes del mal olor en tu aspiradora.

Pelo de mascota: Si tienes un perro, un gato o cualquier otro animal peludo, su pelo puede ser la causa principal del olor. El pelo y la caspa de la mayoría de mascotas huelen mal y llevarán ese mismo olor dentro de tu aspiradora. La orina de las mascotas también puede dar lugar a un desagradable olor. Aunque es poco probable que aspires la orina de tu mascota directamente, el líquido puede adherirse al pelo del animal. Una vez aspirada, la combinación de orina seca y pelo de mascota dará lugar a un desagradable olor a humedad.

Acumulación de moho: Es frecuente encontrar partículas de moho en las bolsas de la aspiradora. Si se dejan desatendidas, crearán ese fuerte olor con el que probablemente ya estés familiarizado. El moho necesita humedad para crecer, por lo que aspirar una alfombra húmeda podría llevar estas partículas al interior de tu electrodoméstico.

Correa de la aspiradora quemada: La correa de tu aspiradora también puede ser la causa principal del mal olor. La correa está hecha de goma y su rotación permite que el cepillo ruede, capturando el pelo y la suciedad. Los cepillos de la aspiradora deben limpiarse regularmente. Sin un mantenimiento adecuado, los pelos atascados en las cerdas pueden impedir que el cepillo gire correctamente, dañando la goma. Las correas estiradas y sobreutilizadas producen un olor a goma quemada fácilmente reconocible.

Exceso de polvo y suciedad: Durante el proceso de aspirado, determinados restos frecuentemente orgánicos se unen al polvo. Así que, tanto si se trata del pienso de tu mascota como de cáscaras de frutos secos, todos ellos pueden contribuir a que la aspiradora tenga un fuerte olor. Dejar que se acumule demasiado polvo en la bolsa o en el contenedor acabará afectando a la salud de tu aspiradora.

¿Por qué mi aspiradora huele a quemado?

A pesar de su intensa capacidad de succión, las aspiradoras no funcionan a altas temperaturas. Si bien es cierto que es habitual que una alfombra recién aspirada se sienta caliente al tacto, la maquinaria en sí nunca debería calentarse tanto como para oler a quemado. Cualquier tipo de olor a quemado procedente de tu aspiradora no es normal y es una señal de alarma de que algo va mal. Si notas un olor a quemado procedente de tu aspiradora, apágala inmediatamente e intenta diagnosticar el problema.

¿Desprende la aspiradora humo? Hay muchas cosas que pueden hacer que una aspiradora eche humo. El motor eléctrico puede estar demasiado caliente, la correa de transmisión puede atascarse o una colilla encendida puede haber sido aspirada por la máquina.

El motor eléctrico desprende humo: El motor de la aspiradora se calienta si los filtros están saturados o si la bolsa de la aspiradora está llena, y podría llegar a desprender humo por esta misma causa. Limpia los filtros de admisión de la máquina y vacía la bolsa.

La correa de transmisión desprende humo: Las aspiradoras poseen un cepillo giratorio accionado por correa. Comprueba que la correa sigue en su sitio y que el cepillo giratorio gira libremente. Es posible que la correa de transmisión se haya atascado, generando fricción y dando lugar a un desagradable olor a goma quemada.

Un cigarrillo encendido ha sido aspirado por la máquina: Si has aspirado un cigarrillo encendido, la única forma de solucionarlo es vaciar la bolsa de la aspiradora. Afortunadamente, es poco probable que la suciedad que contiene la bolsa de la aspiradora estalle en llamas cuando la saques de la misma, pero debes tener cuidado al eliminarla.

¿Está caliente el cable de la aspiradora o el enchufe? Un motor eléctrico sobrecargado podría calentar el cable de conexión de la aspiradora e incluso la zona del enchufe. Después de limpiar los filtros y vaciar la bolsa, vuelve a poner en marcha la aspiradora para ver si el cable o el enchufe se calientan de nuevo. Si detectas calor de nuevo, te recomendamos que desenchufes tu aspiradora inmediatamente y la lleves al servicio técnico.

¿Se ha enredado un pelo en el cepillo giratorio? El pelo puede enredarse en los extremos del cepillo giratorio y ser arrastrado hacia los cojinetes. La fricción contra este pelo puede crear calor y producir un olor a quemado. Detén la aspiradora y limpia el cepillo de la misma.

Desmontar los principales componentes de la lavadora te ayudará a determinar el origen del mal olor.

Cómo eliminar los malos olores de la aspiradora

¿Has localizado el origen del mal olor? Si la respuesta es afirmativa, aquí tienes los métodos más sencillos y eficaces para eliminar el mal olor de tu aspiradora.

Vacía la bolsa de polvo o el depósito de la aspiradora: Si tu aspiradora incluye una bolsa para el polvo, lo primero que debes hacer es reemplazarla. A veces, esto es suficiente para que su olor vuelva a ser el correcto.

Si tu aspiradora incluye un depósito para almacenar el polvo, quítalo. Vacía su contenido en la basura y lávalo bien con agua caliente y jabón. Recomendamos añadir una pequeña cantidad de vinagre blanco o bicarbonato de sodio para eliminar el posible moho. Asegúrate de limpiar todos los rincones y ángulos difíciles.

Limpia o sustituiye los filtros: Con el tiempo, los filtros también se ensucian y se llenan de polvo, incluso podrían acabar por obstruirse si no se sustituyen o se limpian a consciencia.

Si tu filtro es lavable, simplemente retira el polvo que lo rodea y enjuágalo con agua fría. Enjuaga el filtro hasta que el agua salga clara. Incluso los filtros de aspecto limpio pueden acumular una cantidad impresionante de polvo. Por lo tanto, no te sorprendas si este proceso tarda al menos cinco minutos. A continuación, seca el filtro al aire durante 24 horas antes de volver a colocarlo. Si el filtro no es lavable, puede ser el momento de sustituirlo. En general, los filtros de la aspiradora deben sustituirse al menos una vez cada 12 meses. En caso de uso intensivo, o si tienes animales domésticos, debería revisarse cada seis meses.

Comprueba los cepillos: Independientemente de si huelen mal o no, los cepillos giratorios deben limpiarse al menos una o dos veces al año. Utilizados a menudo para limpiar alfombras y moquetas, pueden acumular una gran cantidad de residuos por sí solos. Por lo tanto, echar un vistazo rápido debajo del cabezal cada cierto tiempo puede ser útil.

Asegúrate de que tu aspiradora está desenchufada. Si el cepillo es extraíble, sepáralo del cabezal. Con unas tijeras, corta y retira con cuidado los pelos atascados en las cerdas. Ten cuidado de no cortar las cerdas mismas. Lava el cepillo con agua y jabón. Si no se puede quitar y es difícil de alcanzar, rocía con agua y vinagre. Seca el cepillo al aire libre durante 24 horas. Vuelve a colocarlo sólo cuando esté completamente seco.

Lava la manguera: La manguera es uno de los primeros lugares por los que pasa la suciedad antes de llegar al filtro, a la bolsa del polvo o al depósito. Las partículas pequeñas suelen quedarse atascadas en la capa interior del tubo, por lo que las mangueras también son propensas a obstruirse. Con el tiempo pueden deteriorarse y crear un fuerte olor. Afortunadamente, la limpieza de una manguera es un proceso bastante sencillo.

Separa la manguera y colócala en una superficie plana. Para eliminar los restos, utiliza el palo de una escoba u otra herramienta con una forma similar. Empuja hasta que se libere la obstrucción. Vierte unos 10 centímetros de agua caliente en tu fregadero. Añade 2 cucharadas de lejía y 1 cucharada de jabón común para platos. En lugar de lejía, también se puede utilizar bicarbonato de sodio o vinagre. Coloca la manguera en el fregadero. Suelen ser flexibles y deberían ajustarse a la mayoría de los fregaderos. Mueve el tubo para asegurarte de que el agua recorre la manguera por completo. Vacía el fregadero y coloca la manguera bajo el grifo hasta que el agua salga por el otro extremo. Antes de volver a colocarla, la manguera debe estar completamente seca. Se recomienda colgarla durante 24 a 48 horas sobre una cortina de ducha o en un lugar bien ventilado.

Frecuentemente, el mal olor de las aspiradoras proviene de la acumulación de suciedad en sus filtros

Cómo prevenir los malos olores de la aspiradora

Ahora que tenemos una aspiradora limpia, ¿cómo podemos darle un olor fresco? El bicarbonato de sodio es un viejo pero conocido remedio, popular por sus propiedades limpiadoras. Esta sustancia en polvo absorberá cualquier olor desagradable de tu aspiradora. Espolvorea el bicarbonato por las zonas propensas a adquirir olores desagradables, como la bolsa, el filtro o el depósito de la aspiradora.

Para obtener un beneficio adicional, recomendamos añadir aceites esenciales. No sólo hacen que tu aspiradora huela de maravilla, sino que también son excelentes para combatir el moho. Añade unas 30 gotas de aceites esenciales a una botella de spray de 1 litro. Llénalo con agua y una cucharadita de bicarbonato de sodio. Rocía suavemente el interior de la bolsa o depósito. No queremos humedecer demasiado la zona, así que bastará con una moderada cantidad de líquido, que se secará rápidamente.

Si quieres utilizar una especia disponible en tu cocina, la canela puede ser una buena idea. Coloca media cucharada de canela en polvo dentro de la bolsa o depósito. La canela es antibacteriana y podría reducir el crecimiento de gérmenes no deseado. Además, añadirá un agradable aroma a su aspiradora.

Tanto si utilizas un remedio casero como si decides utilizar un desodorante comercial, la limpieza de tu aspiradora no debería ser opcional. El mantenimiento regular puede ser el método más eficaz para evitar los olores desagradables. Dependiendo de la frecuencia de uso de tu aspiradora, se recomienda limpiarla a fondo cada tres o seis meses.

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