¿Cómo mantener las toallas suaves y sedosas?

Las toallas no tienen una vida fácil. El agua dura y la fricción pueden desgastar su tejido, perjudicando su textura y reduciendo su vida útil. Por no mencionar la exposición regular al aceite corporal y a la suciedad. Si alguna vez te has preguntado cómo mantener las toallas suaves y sedosas, podemos ayudarte. Hemos reunido algunos consejos para que tus toallas queden como nuevas a pesar de los múltiples lavados, el uso constante y el paso del tiempo.

Reduce la cantidad de detergente

Las toallas parecen rígidas porque comienzan a acumular residuos jabonosos. Si usas menos detergente del recomendado, el ciclo de aclarado de la lavadora eliminará más fácilmente los últimos restos de jabón.

Lava con agua templada

El agua templada absorbe mejor el detergente y deja menos residuos en las toallas. También puedes dejar que el detergente se disuelva en la lavadora antes de añadir las toallas: simplemente inicia el ciclo de lavado, añade el jabón y espera un minuto o dos antes de añadir las toallas.

Reemplaza el suavizante por vinagre

Los suavizantes contienen siliconas que hacen que las toallas repelan el agua, por lo que no se lavan tan bien. En su lugar, suaviza las toallas con una taza de vinagre blanco cada seis semanas; así eliminarás los residuos jabonosos que las hacen ásperas y recuperarás su suavidad y capacidad de absorción. Basta con someter las toallas a un ciclo de lavado normal y volver a lavarlas con vinagre en lugar de jabón.

Utiliza bicarbonato

Esto ayudará a suavizar las fibras y a limpiar cualquier producto químico o suciedad, haciendo que tus toallas sean más suaves. Mezcla media taza de bicarbonato con la cantidad normal de detergente. Además, el bicarbonato elimina de forma natural los olores a humedad que se hayan podido acumular, por ejemplo, si has dejado toallas húmedas en una bolsa del gimnasio o amontonadas en el suelo del baño.

Aligera la carga de la lavadora

No pongas demasiadas toallas a la vez en la lavadora. No sólo sobrecargarás la lavadora, sino que no tendrás espacio suficiente para aclarar toda la suciedad y el detergente de las toallas. Lo mismo ocurre con la secadora; si la sobrecargas, no habrá suficiente aire en la secadora para esponjar bien el tejido. Así, las toallas quedarán rígidas y apelmazadas, en lugar de suaves y esponjosas. Prueba con dos o tres toallas de baño a la vez como medida conservadora.

Introduce pelotas de tenis en la secadora

Introducir unas cuantas pelotas de tenis en la secadora ayuda a suavizar las toallas. Cuando el tambor de la secadora gira, las pelotas de tenis rebotan, generando flujo de aire entre las toallas alojadas en el interior del tambor. Con dos o tres pelotas será más que suficiente.

No te pases con la secadora

Es cierto que las toallas quedan más esponjosas, pero el calor de la secadora puede dañar la integridad del algodón. Así que utiliza un programa más bajo de temperatura o alterna el secado al aire y en secadora. También puedes secar parcialmente las toallas en el tendedero y luego terminar de secarlas en la secadora. Si prefieres secarlas en el tendedero, sacúdelas después para esponjar las fibras, o mételas en la secadora a baja temperatura para que queden más suaves.

Ahí tienes la respuesta a la vieja pregunta: ¿Cómo mantener las toallas suaves o sedosas? Sigue estos consejos y tus toallas estarán suaves y esponjosas toda la vida.

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