¿Cómo hacer un filtro de aire para aspiradora?

El filtro de una aspiradora está diseñado para permitir el paso del aire y retener la suciedad y otros contaminantes en suspensión. Por ello, una aspiradora perderá parte de sus prestaciones si su filtro no se encuentra en perfecto estado.

La mayoría de filtros son desechables, y están diseñados para ser reemplazados cuando acumulan cierta cantidad de polvo y suciedad. Cuando esto sucede, los filtros pierden capacidad de filtrado, y pueden obstruir el correcto flujo del aire hacia el interior de la aspiradora.

Por lo general, es recomendable utilizar repuestos originales a la hora de sustituir un filtro de aspiradora que ha cumplido con su vida útil, pero en ocasiones podemos encontrarnos sin recambios, por lo que deberemos fabricar nuestros propios filtros caseros.

Recuerda que en ningún caso debemos utilizar nuestra aspiradora sin filtro, ya que resulta tan contraproducente como peligroso para la salud del aparato.

Para fabricar filtros caseros, tan solo necesitarás unas cuantas herramientas y suministros domésticos de amplia disponibilidad. Es muy probable que ya tengas en casa la mayoría de los siguientes productos:

  • Un destornillador Phillips: Lo utilizaremos para retirar el alojamiento del filtro de la aspiradora, y para volver a colocarlo cuando el nuevo filtro esté listo.
  • Papel de periódico: Servirá para dibujar la plantilla de nuestro filtro casero sin manchar ni dañar la mesa de trabajo, permitiéndonos diseñar un filtro de idénticas dimensiones al original.
  • Una cinta métrica: La utilizaremos para tomar medidas del filtro original, tanto en términos de longitud como anchura.
  • Un lápiz o rotulador: Nos servirán para dibujar el contorno del filtro casero cuando preparemos la plantilla.
  • Gasas estériles: Las gasas estériles actuarán como filtro. Si bien no son tan efectivas como un filtro específico de aspiradora (por no comparar con un filtro HEPA) servirán de manera provisional.
  • Tijeras o una navaja multiusos: Las tijeras servirán para recortar nuestro propio filtro casero. Asegúrate de que son lo suficientemente precisas para cuadrar las dimensiones y evitar holguras.
  • Toallas de papel: Las toallas de papel nos servirán para limpiar el alojamiento del filtro cuando retiremos el filtro original y nos dispongamos a introducir la nueva unidad.
  • Cinta de celofán: la cinta adhesiva nos servirá para fijar el filtro casero al alojamiento del filtro.
Busca un espacio de trabajo amplio y correctamente habilitado para confeccionar tu filtro casero

Cómo fabricar un filtro casero paso a paso

Paso 1: Desconecta y desenchufa la aspiradora

Desenchufa el cable de alimentación de la aspiradora de la toma de corriente. Es importante que siempre que manipules una aspiradora esté apagada y desenchufada. Gira la aspiradora de forma que la parte trasera quede orientada hacia ti.

Paso 2: Retira el alojamiento del filtro

Retira los tornillos de la rejilla de la parte trasera de la aspiradora con un destornillador Phillips, manipúlalos con cuidado para no dañarlos. Retira la rejilla del aspirador con cuidado.

Saca el compartimento del filtro de la aspiradora de la parte trasera de la misma. Puedes ayudarte de unas tijeras o un destornillador de punta plana para hacer palanca, siempre con suficiente cuidado para no dañarlo.

Paso 3: Retira el filtro original y utilízalo como referencia

A continuación tomaremos medidas del filtro con el objetivo de replicarlo de la manera más fiel posible con nuestros componentes caseros.

Coloca una hoja de papel de periódico sobre una mesa. Coloca el compartimento del filtro de la aspiradora sobre el periódico. Sacude el compartimento con cuidado para desalojar el filtro del interior. Toma el filtro por uno de sus extremos y sácalo del compartimento. Coloca el filtro sobre el periódico. Mide la longitud y la anchura del filtro y anota estas medidas.

Paso 4: Dibuja y recorta tu filtro casero de aspiradora

Coloca una gasa sobre el papel de periódico. Coloca el filtro sobre la gasa. Dibuja un contorno alrededor del filtro, en la gasa, con un lápiz. El grosor de la gasa determinará la capacidad de filtración y la resistencia al paso de aire de nuestro filtro casero.

Si la gasa es demasiado gruesa, considera la opción de rebajar su grosor. Por contra, si la gasa es demasiado fina, puedes preparar un filtro de doble o triple capa con el objetivo de garantizar un correcto filtrado. Si por lo que sea no dispones de gasas estériles, también puedes utilizar filtros para el café.

Recorta el contorno en la gasa con unas tijeras o con la hoja de una navaja multiusos. Asegúrate de realizar un corte preciso para que el tamaño del filtro coincida con las dimensiones del alojamiento del mismo. Cuando tu filtro esté listo, verifica que se ajusta a la perfección a las medidas de su alojamiento, y rectifica en caso de que sea necesario.

Paso 5: Deshazte del filtro original

El filtro original sólo nos servirá como plantilla para diseñar nuestro filtro casero, por lo que cuando haya cumplido su función, podrás tirarlo a la basura. Te recomendamos que lo manipules con guantes, especialmente si eres alérgico a los ácaros del polvo.

Paso 6: Limpia el alojamiento del filtro

Limpia el compartimento del filtro con una toalla de papel humedecida con agua. Seca el compartimento con una toalla de papel seca. Limpia el exterior del compartimento con la toalla de papel seca.

Paso 7: Coloca el filtro casero en su alojamiento

Coloca el filtro que has hecho en el compartimento. Pega una tira de cinta de celofán en cada esquina del filtro para que se adhiera al interior del compartimento. Vuelve a colocar el compartimento en el aspirador. Coloca la rejilla y vuelve a colocar los tornillos.

Tanto cuando extraigas como cuando introduzcas el alojamiento del filtro, asegúrate de que quede correctamente encajado

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