¿Cómo funciona un robot aspirador?

Los robots aspiradores han evolucionado considerablemente desde que la marca sueca Electrolux presentó el primer aspirador robótico en 1996, llamado Trilobite. Probablemente, por aquel entonces, nadie podía imaginarse el incremento en popularidad que viviría el segmento en las décadas posteriores.

Seis años más tarde, la compañía estadounidense iRobot presentó la primera Roomba, nombre que se ha convertido en un apodo para los robots aspiradores en general. En el presente, iRobot ha lanzado más de 40 modelos distintos de Roomba, muchos de los cuales continúan a la venta a día de hoy.

Puede que iRobot sea el nombre más reconocido en el sector de los robots aspiradores, pero este segmento de mercado no es un monopolio ni mucho menos. Empresas como Neato Robotics, Dyson, Roborock y Cecotec entre otras también tienen sus propias líneas de aspiradores robot de alta calidad.

Modo de funcionamiento

La mayoría de los robots aspiradores constan de uno o dos cepillos giratorios y uno o dos cepillos rodantes. Éstos trabajan conjuntamente para trasladar los residuos del suelo hacia la parte frontal del aspirador, donde el mecanismo de aspiración los succionará, almacenándolos posteriormente en el depósito del aparato.

La suciedad, los restos de comida, el pelo y todo lo que recoge el aspirador se almacena en una sección extraíble también conocida como depósito. Una vez que ésta se llena, el propietario suele tener que retirar la bandeja con el debido cuidado y tirarlo todo a la basura.

Los robots aspiradores también incluyen distintos tipos de sensores. Los sensores ubicados en la parte inferior son los más comunes y ayudan a que el aparato no se precipite por un desnivel, como por ejemplo las escaleras. Los modelos más caros y prestacionales poseen sensores en la parte superior capaces de mapear las habitaciones mientras limpian.

Los robots aspiradores básicos se pueden programar para que funcionen siguiendo un horario determinado, utilizando los controles del propio aparato. Los modelos de gama alta pueden manejarse con aplicaciones de smartphone, disponibles para Android o iOS, o incluso con un altavoz inteligente.

Determinados modelos de aspiradores pueden controlarse de manera remota desde un smartphone

Características comunes

Independientemente del precio o las funcionalidades que posean, todos los robots aspiradores tienen algunas características en común, que ayudan a definir el concepto de robot aspirador.

  • Poseen algún tipo de software de navegación para desplazarse por el suelo. Esto puede variar desde un patrón muy aleatorio hasta un programa de mapeo muy sofisticado.
  • Utilizan la succión, como un aspirador clásico, para recoger y eliminar la suciedad del suelo. Independientemente de la potencia ofrecida, el modo de funcionamiento es idéntico en todos los modelos.
  • Tienen un depósito que recoge la suciedad. Pese a que algunos modelos son capaces de descargar su depósito de forma autónoma en la estación de carga tras cada ciclo de funcionamiento, deberemos ocuparnos manualmente del vaciado del mismo.
  • Son inalámbricos y necesitan recargarse entre ciclos. Independientemente de la autonomía ofertada por cada marca y modelo, todos los robots aspiradores requieren de una estación de carga para restablecer su autonomía de uso.

A partir de aquí, cada modelo varía en función del grado de sofisticación del producto. Normalmente, cuantas más características avanzadas tenga, más costará el robot aspirador.

Algunos robots aspiradores poseen métodos de navegación muy avanzados, capaces de mapear toda la superfície de tu hogar

Navegación y mapeado

Los robots aspiradores de hoy en día utilizan una amplia variedad de funcionalidades tecnológicas para la navegación. Algunos de ellos siguen utilizando usualmente un patrón de aspirado aleatorio, mientras que otros utilizan algoritmos programados para establecer el curso de la limpieza.

Los modelos más avanzados tecnológicamente utilizan un sofisticado y complejo software de navegación para trazar un mapa de cada estancia y no pasar dos veces por el mismo sitio. Algunos incluso almacenan los planos memorizados para que, una vez aprendidos, todo lo que tengas que hacer sea decirles que limpien una habitación específica.

Para contribuir a una mejor navegación, casi todos los robots aspiradores del mercado poseen varios sensores que evitan que se dañen a sí mismos o que causen destrozos en tu hogar.

Sensores anticaída: utilizan luz infrarroja que rebota en los objetos y envía la señal a un receptor del robot. Si la señal no rebota, el receptor asume que el robot se está acercando un precipicio, como una escalera o un escalón, por lo que indica al aspirador que retroceda y se dirija a otra dirección.

Sensores de objetos: son sensores de accionamiento mecánico, muy parecidos a los utilizados en los airbags de los coches, situados en los laterales del robot aspirador. Cuando el robot impacta con un objeto, los sensores le indican que debe retroceder, dar la vuelta y moverse en otra dirección.

Sensores de pared: La gran mayoría de robots aspiradores se limitan a tratar las paredes como meros objetos. Los modelos más avanzados, en cambio, utilizan sensores infrarrojos ubicados en el parachoques frontal para detectar las paredes, de modo que pueden seguir limpiando hasta el borde sin colisionar con ellas. Resultan de gran utilidad para la limpieza de bordes y esquinas.

Sensores de suciedad: No son demasiado habituales, normalmente sólo se encuentran en los modelos más costosos y avanzados tecnológicamente. Estos sensores se ubican en la parte inferior del aspirador, cerca del cepillo, y mediante un sistema de detección acústico indican al aspirador que debe aumentar la succión o volver a pasar por esa zona.

Asegúrate de que los sensores de tu robot aspirador están limpios y completamente despejados

Succión y aspirado

Los diferentes modelos varían tanto en potencia de succión como en diseño. A pesar de ello, el proceso de aspiración funciona igual que en una aspiradora clásica. Un motor succiona el aire de debajo del aspirador para recoger la suciedad. Posteriormente, el aire fluye a través de un filtro, y el aire limpio es expulsado por la rejilla de salida ubicada en los laterales o en la parte trasera de la máquina.

La mayoría de los robots aspiradores poseen modos de limpieza que permiten ajustar la potencia de succión de baja a alta para distintos tipos de suelos y situaciones. Los modelos más avanzados poseen un modo de aspiración autoajustable que aumenta la succión en las alfombras o en las zonas muy sucias.

La mayoría de los robots aspiradores incluyen al menos un cepillo giratorio lateral ubicado en la parte frontal o delantera, que actúa como un primer punto de contacto con la suciedad. Los cepillos laterales sobresalen del cuerpo del aspirador y barren la suciedad hacia dentro para que el aspirador pueda capturarla correctamente. Son especialmente útiles para los bordes de las paredes y las esquinas, sobre todo en el caso de los aspiradores con forma circular.

Autonomía y recarga

Todos los robots aspiradores presentes en el mercado son inalámbricos y requieren de una batería para funcionar. Con el uso y el paso del tiempo, la batería se agotará, y ahí es donde entra en juego una base de carga. Las bases de carga requieren de cierto espacio, y el camino hacia ellas debe estar suficientemente despejado.

Los aspiradores más básicos simplemente se quedarán sin batería en algún lugar de la casa, y tendrás que emprender una misión de búsqueda y rescate para encontrarlos y colocarlos en la base de carga. Muchos modelos de última hornada vuelven a la base de carga por sí solos cuando detectan que la batería está baja. Algunos de ellos recuperarán su carga y luego volverán a salir para completar el ciclo de limpieza que empezaron. Las bases de carga más avanzadas incluyen un contenedor en el que el aspirador vacía por sí mismo la suciedad que recoge en cada ciclo.

Capacidad del depósito

Todos los modelos tienen un depósito extraíble incorporado que recoge la suciedad. El tamaño y la ubicación del mismo pueden variar. Los modelos diseñados para combatir las alergias están bien sellados y tienen filtros de tipo HEPA que atrapan los alérgenos para que no se escapen con el aire de salida.

Vaciar el depósito es una de las pocas tareas manuales que tendrás que hacer tu mismo con la mayoría de los robots aspiradores. Si tienes mascotas que mudan a menudo o si tienes niños que dejan un rastro de migas por donde pasan como Hansel y Gretel, tendrás que vaciar el depósito con bastante frecuencia.

Gracias a iRobot, ahora también tenemos robots aspiradores que se vacían solos. Algunos de sus modelos tienen bases de carga que también son capaces de alojar la suciedad almacenada en el depósito del robot tras cada ciclo de limpieza, por lo que únicamente tendrás que vaciar el depósito de la base de carga en lugar de la sección extraíble del aspirador.

Asegúrate de vaciar el depósito de tu robot aspirador a tiempo para un correcto funcionamiento

Domótica y control remoto

Los robots aspiradores están sin duda a la altura de los tiempos que corren. Muchos modelos incluyen conectividad WiFi y se pueden gestionar mediante aplicaciones móviles. Algunos incluso pueden manejarse con controles de voz a través de sistemas de integración doméstica o domótica como Alexa o Google Assistant.

En los últimos tiempos, los robots aspiradores se han unido a las mopas robot para formar un dúo de limpieza imbatible de suelos. Cuando el aspirador termina de limpiar y vuelve a la base de carga, indica a la mopa que se ponga a limpiar los suelos recién aspirados.

La mayoría de robots aspiradores son capaces de volver por sí mismos a la estación de carga

Principales limitaciones

Antes de que empieces a pensar que los aspiradores autónomos son el ingrediente secreto para tener un hogar siempre limpio, debemos repasar algunas de sus limitaciones. Digamos que los robots aspiradores no van a sustituir por completo a tu aspiradora clásica o manual, por lo menos a corto plazo.

En primer lugar, los robots aspiradores no tienen la misma capacidad de limpieza ni la misma maniobrabilidad que las unidades tradicionales. Sus motores poseen por lo general potencias discretas, y la mayoría de sus diseños tampoco permiten que lleguen a cada centímetro del suelo de tu casa.

En segundo lugar, los robots aspiradores tienen sensores para asegurarse de que no se precipitan por las escaleras, pero no hay nada que les impida aspirar objetos pequeños en entornos poco ordenados. En nuestra experiencia, las mayores víctimas son los cables. Aunque la mayoría de los aspiradores pasan por encima de los cables más gruesos, los cables USB-C y Lightning pueden quedar destrozados si son aspirados accidentalmente. En un hogar con niños o mascotas, los robots aspiradores suelen quedarse atascados con relativa facilidad por este mismo motivo.

Los robots aspiradores también presentan problemas en el día a día. Por un lado, su diseño pequeño y compacto no permite un depósito de suciedad demasiado grande. Aunque puede tardar un par de días en llenarse si se usa con regularidad, en los hogares con mascotas puede ser necesario vaciar el depósito con mucha más frecuencia, lo que puede ser una molestia.

La otra molestia diaria es la carga. Cada robot aspirador posee una batería con una capacidad aproximada para una hora de limpieza continua, aunque existen modelos con mayor y menor autonomía. En ocasiones, podrías encontrarte con que el robot no ha sido capaz de alcanzar su estación de carga (generalmente por un cálculo fallido en su autonomía) o bien con que éste no se ha conectado correctamente a la corriente y por lo tanto no está cargando.

Los robots aspiradores en ocasiones pueden atascarse con pequeños objetos como juguetes o monedas

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